¿Por qué es bueno para las ciudades de hoy apostar para la propagación de los espacios verdes? 

Muchas son las ciudades que están empezando a apostar por la propagación de espacios urbanos verdes, ya que aportan grandes beneficios para las zonas urbanas y sus habitantes, como explicamos en Los 8 beneficios de la propagación de espacios verdes en las ciudades.

En el post de hoy queremos reflexionar sobre los motivos que des de ESPORA nos han conducido a apostar por la creación de un nuevo producto que contribuya al crecimiento e impulso de espacios verdes en las zonas urbanas.

Mejoran las condiciones medioambientales en las ciudades

La contaminación del aire, el calentamiento urbano y los episodios con temperaturas extremas en verano e invierno son algunos de los problemas a los que se enfrentan las ciudades de hoy.

La creación de una capa de biodiversidad urbana es la solución a estos problemas, ya que contribuyen notablemente a la mejora de las condiciones medioambientales en las ciudades de muchas maneras:

  • Las cubiertas verdes actúan como sumideros de CO2, el gas responsable del cambio climático. Por cada cubierta verde de 100m2 se reduce hasta 1.8 Tn al año, el gas responsable del efecto invernadero. Además, instalar 100 m2 de cubierta vegetal en lo alto de los edificios puede producir el oxígeno que necesitan 100 personas al año.
  • El polvo contaminante emitido por 15 coches al año puede ser retirado por 100 m2 de cubierta vegetal, ya que las hojas de las plantas de los tejados ecológicos retienen estas partículas nocivas en su superficie.
  • Los espacios verdes pueden reducir la temperatura ambiente de las ciudades hasta 1ºC, disminuyendo la isla de calor urbana y, por lo tanto, el nocivo smog de las ciudades. En este sentido, tener ambientes urbanos 1º C más frescos implica evitar la formación del nocivo Ozono que se dispara en episodios de calor intenso.
  • Otro de los beneficios de los tejados verdes es la retención del 40% del agua de lluvia. También, pueden retrasar 18 minutos el pico de agua en episodios de lluvias intensas, lo que evita el colapso de los sistemas de drenaje urbanos.

China es uno de los países con más nocivo smog en las ciudades, como es el caso de Shanghái. Este hecho ha obligado a las administraciones a buscar nuevas fórmulas para eliminar la masiva contaminación del aire y purificarlo, como es el caso de la creación de más zonas verdes y el  impulso de la arquitectura verde.

Más cohesión y relaciones sociales

¿A quién no le gusta pasear por un parque verde, montar en bicicleta o leer un libro debajo la sombra de un árbol? Según estudios recientes, las ciudades con más zonas verdes favorecen la cohesión y relaciones sociales, ya que son puntos de encuentro para compartir y crear vínculos entre los habitantes de la ciudad.

Además, los espacios verdes afectan de manera positiva en el comportamiento de los habitantes: los parques urbanos motivan y fortalecen las relaciones entre los vecinos, se estrechan los vínculos comunitarios y se fomenta el sentido de identidad hacia la comunidad.

Famoso en todo el mundo, Central Park es un espacio verde de 314 hectáreas en el centro de una de las ciudades más concurrentes, Nueva York. En el tiempo de descanso de las oficinas de Manhattan, los trabajadores acuden al parque para fomentar sus relaciones con los compañeros, hacer actividades en grupo o practicar deporte.

Contribuyen al cumplimiento de las normativas medioambientales

En los últimos años, tanto la Unión Europea como las administraciones se han visto con la necesidad de asegurar la presencia de espacios verdes en las ciudades para mejorar las condiciones medioambientales, la salud y el bienestar de los ciudadanos.

Una de las iniciativas de la Unión Europea es la Infraestructura verde: mejora del capital natural de Europa (2013), que impulsa el diseño y creación de más zonas naturales para el desarrollo sostenible de los países. Desde entonces, los Estados miembros trabajan para aplicar estas directrices creando nuevas políticas que persiguen beneficios ecológicos, económicos y sociales mediante soluciones naturales.

En este sentido, el Índice Verde Urbano es un indicador que permite calcular la cantidad de áreas verdes por habitantes en las zonas urbanas y que permite medir la cantidad de superficie verde de una ciudad. Según la Organización Mundial de la Salud se necesitan entre 10 y 15 metros cuadrados de zona verde por habitante para garantizar un ecosistema urbano saludable y de bienestar.

¿Qué tipos de espacios verdes podemos incluir en la ciudad? Existen múltiples maneras de incluirlos y de crear arquitectura verde. Por ejemplo, jardines verticales en las fachadas de los edificios, azoteas y techos verdes, invernaderos, colmenas y carreteras verdes, techos verdes o jardines urbanos, y muchos más.

Favorecen el bienestar de las personas

Desconectar unos minutos del asfalto y del ruido de los coches fomenta nuestra inspiración y mejora el estado de ánimo. Se trata de incluir la naturaleza en la vida de las ciudades, ya que aumenta el bienestar y la salud de los ciudadanos. Dedicar una parte del día a pasear o descansar en zonas verdes nos hace sentir libres, relajarnos, reflexionar y, como consecuencia, reducir el estrés de la vida en la ciudad.

Según la Organización Mundial de la Salud los espacios verdes urbanos son imprescindibles para el bienestar de las personas, tanto para el estado físico como emocional. Esta regeneración de la mente hace que las personas que viven en ciudades con más parques y jardines tengan una mejor calidad de vida que aquellos que habitan rodeados de altos niveles de contaminación.

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Ciudades más atractivas

La estética también puede cambiar nuestra percepción de vida en las ciudades. Decorar los edificios con plantas como el sedum o los tapizantes no solo enriquece la arquitectura original, sino que ofrecen un espacio atractivo para las personas que pasan muchas horas en los edificios, con lo que impulsa la creatividad y fomenta la innovación.

En este sentido, las connotaciones psicológicas de las ciudades más verdes son muchísimas. Por ejemplo, las ciudades con jardines verticales, azoteas verdes o parques aumentan el atractivo de estas, ya que perciben una mejor calidad de vida y de espacios saludables y sostenibles.

El contacto directo con la naturaleza, además, promueve el uso de las energías renovables y un estilo de vida más ecológico.

Además, estudios recientes indican que son más los viajeros que optan por destinos sostenibles, con ciudades comprometidas con el medioambiente y la naturaleza. Un claro caso es la ciudad de Reikiavik (Islandia) que destaca por su atractivo ecologista, con multitud de espacios verdes, una alta calidad del aire y gran biodiversidad.

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