Las azoteas, los techos verdes, los jardines verticales, los muros verdes son algunos ejemplos de los espacios verdes que podemos encontrar en las ciudades de hoy.

Gracias a ESPORA, la propagación de espacios verdes en ciudades es más fácil que nunca: por su modularidad, facilidad de instalación y, su reducido coste de instalación y mantenimiento, entre muchas otras ventajas.

Además, la propagación de un nuevo ecosistema verde urbano puede suponer la solución a los retos medioambientales de las ciudades de hoy. Esto es porque deben evolucionar hacía sistemas urbanos más verdes para mejorar la calidad de vidas de sus habitantes.

Cada vez son más las ciudades que apuestan por la innovación de los espacios verdes, ya que tienen grandes beneficios tanto para el medioambiente como para sus habitantes.

Hemos hecho el ejercicio de recopilar los 8 beneficios más destacados de la instalación de espacios verdes urbanos, a continuación, os los explicamos en detalle:

Más biodiversidad

La propagación de espacios verdes contribuye a la creación de una nueva capa de biodiversidad urbana. La presencia de esta nueva capa con plantas que generan hábitat y alimento para nuevas especias tiene un impacto directo en la generación de corredores de vida silvestre imprescindibles. Así pues, hay una mejora de la calidad de vida y el bienestar en las ciudades de hoy.

 Reducen la contaminación

Uno de los problemas más comunes de nuestras ciudades es el auge de periodos contaminantes. Las plantas instaladas en cubiertas, azoteas y tejados actúan como filtradores de algunos de los contaminantes más nocivos del aire.  Por ejemplo, un m2 de espacio verde puede retener hasta 200 gr al año de pequeñas partículas contaminantes que perjudican nuestra salud.

Waqi es una web que te ofrece los niveles de contaminación en todo el mundo de manera actualizada.

Mejora la gestión de aguas en la ciudad

El agua de la lluvia puede llegar a quedar retenida en las ciudades y provoca el aumento de la humedad ambiental. Las cubiertas ecológicas pueden absorber el agua de la lluvia y disminuir la escorrentía que puede crear un colapso de los sistemas de alcantarillado urbano.

Mitigan los efectos del calentamiento global

El incremento de temperaturas, el auge de episodios de lluvias intensas, las olas de calor y la propagación de enfermedades son algunas de las consecuencias del temido calentamiento global en las ciudades. La creación de un nuevo ecosistema verde urbano actúa como mitigador de estas consecuencias que afectan directamente en el bienestar y salud de los ciudadanos.

Mejora el aislamiento térmico de los edificios

La instalación de techados verdes en las casas particulares y edificios permite, entre otras cosas, un mejor aislamiento que repercute en temperaturas más frescas en los meses estivales y más calidez en los meses de frío. El consumo de energía se puede reducir hasta un 25% en verano y hasta un 10% en invierno.

Más confort climático y acústico

Una de las situaciones más comunes en áreas urbanas es la conocida Isla de Calor. Se trata de un fenómeno térmico que produce un aumento de las temperaturas en zonas con edificación masiva causado por los coches, las luces, el asfalto o el cemento. La presencia de espacios verdes en el urbanismo y en edificios actúa como mitigador de este fenómeno llegando a reducir de media un grado las temperaturas de la ciudad.

Además, las cubiertas y muros verdes reducen la reflexión del sonido de las ciudades hasta 3 decibelios y los aislamientos acústicos de edificios hasta 8 decibelios.

Como indica este gráfico, las zonas más verdes son las que menos efecto “isla calor” experimentan. Por eso, cubrir los muros de verde es una solución para reducir y regular el calor que desprenden los materiales de la ciudad.

Y lo más importante: ¡mejora nuestra calidad de vida!

La presencia de verde en nuestro entorno urbano favorece nuestra conexión con la naturaleza. En consecuencia, nuestro bienestar humano mejora. Numerosos estudios demuestran los efectos beneficiosos del verde urbano como la reducción del estrés, la disminución de las enfermedades respiratorias, cardiovasculares o la mejora de la concentración.

Asimismo, la proximidad del verde en todos los espacios urbanos supone una poderosa herramienta de conocimiento y experimentación científica.

Londres es una de las ciudades más concurridas y de más crecimiento mundial. Desde hace unos años, están reconvirtiendo zonas urbanas en lugares verdes para mejorar la vida de los ciudadanos y la conexión con la natura. National Geographic explica el ejemplo de Gasholder Park.

Más datos para una mejor optimización del ecosistema verde urbano

Algunos sistemas modulares de instalación de cubiertas verdes permiten el control remoto de datos. Un control y análisis que puede impactar directamente en una mayor eficacia y optimización de estos espacios. El sistema modular ESPORA permite la autogestión y control de las instalaciones a través de una aplicación con la que se pueden controlar datos relativos al funcionamiento de la instalación. Información de alto valor para saber como está actuando esta nueva capa de biodiversidad urbana y tener conocimiento empírico y cuantificado de la mejora de la calidad de vida de los habitantes.